Buenos días, Insiders:
Ya tenemos la radiografía del mercado del oro durante el segundo trimestre de 2026.
Y, como suele ocurrir, el dato más interesante no está únicamente en cuánto se compró, sino en quién estaba comprando mientras otros vendían.
La demanda total se mantuvo en 1.269 toneladas, prácticamente al mismo nivel que hace un año.
Ni derrumbe.
Ni estampida.
Ni ese apocalipsis que algunos anuncian cada vez que el gráfico se pone rojo durante más de veinte minutos.
La demanda aguantó, pero cambió de manos
Por fuera, el dato parece aburrido: misma demanda que hace un año.
Por dentro, hubo bastante fiesta.
Los ETF registraron salidas de unas 45 toneladas.
La joyería cayó hasta 278 toneladas, su nivel trimestral más bajo desde la pandemia.
Y la inversión en lingotes y monedas volvió a niveles más normales, con algo más de 307 toneladas, después de dos trimestres especialmente fuertes.
Hasta aquí, alguno podría pensar:
“Bueno, pues se acabó la fiebre del oro”.
Sí.
Claro.
Y los bancos centrales compran lingotes para decorar la sala de reuniones.
289 toneladas que no hacen mucho ruido
Mientras una parte del mercado vendía, los bancos centrales compraron 289 toneladas de oro.
Eso supone un aumento del 62% frente al mismo trimestre del año pasado.
Y más de cinco veces lo comprado en el primer trimestre.
La lectura es bastante sencilla:
El dinero rápido salió. El dinero paciente entró.
Los ETF reaccionan al precio, a los tipos de interés, al dólar y al humor de Wall Street antes del primer café.
Los bancos centrales juegan a otra cosa.
Diversificación.
Reservas.
Menor dependencia de terceros.
Y, sobre todo, horizonte largo.
No intentan adivinar si el oro subirá el martes a las 15:30.
Intentan que dentro de diez años alguien siga aceptando lo que tienen en la caja fuerte.
Pequeño matiz.
La joyería sufre, pero el oro no desaparece
La demanda de joyería cayó un 17% interanual.
Normal.
Cuando el oro se encarece, el anillo no deja de gustarte.
Simplemente empieza a parecerte más bonito el de plata. 😅
Pero hay un detalle interesante: aunque se compró menos volumen, el gasto en joyería aumentó.
Es decir, el consumidor compró menos gramos, pero siguió reservando una parte importante de su bolsillo para el oro.
En tecnología ocurrió algo parecido a una resistencia silenciosa.
La demanda creció ligeramente hasta unas 80 toneladas, apoyada por aplicaciones vinculadas a la inteligencia artificial, los centros de datos y los componentes electrónicos.
Resulta que la IA también quiere oro.
Esperemos que, al menos, no lo use para escribir emails sobre cómo hacerse rico en siete días.
Por el lado de la oferta tampoco hay barra libre
La oferta total apenas cambió.
La producción minera aumentó un 2%, pero el reciclaje cayó un 6%.
Con el precio bajando frente al trimestre anterior, menos gente decidió vender sus joyas antiguas.
Porque una cosa es decir:
“Yo vendo cuando quiera”.
Y otra muy distinta es llegar a la tienda, ver el precio y decidir que el collar de la abuela todavía tiene muchísimo valor sentimental.
La conclusión incómoda
El trimestre no dice que el oro vaya a subir mañana.
Tampoco dice que no pueda corregir.
Lo que sí muestra es algo más importante:
Incluso con salidas de ETF y menos demanda de joyería, el mercado absorbió 1.269 toneladas de oro.
Y una parte muy relevante terminó en manos de compradores que no suelen vender por un titular, un tuit o una mañana complicada en bolsa.
El oro puede cambiar de precio.
Puede cambiar de propietario.
Puede cambiar de narrativa.
Pero sigue haciendo lo que lleva haciendo siglos:
pasar de las manos nerviosas a las manos pacientes.
Nos leemos,
Jesús - Andorrano Insider
P. D.: Si este resumen te ha parecido más denso que un lingote de 400 onzas, puedes darte de baja al final del email. Prometemos no mandar a ningún banco central a recomprarte.
La información contenida en estos correos electrónicos tiene un carácter exclusivamente informativo y educativo, y en ningún caso constituye asesoramiento financiero ni una recomendación de inversión. Es muy importante que realices tu propia investigación y desarrolles tu propio criterio de inversión, teniendo en cuenta tus circunstancias personales, antes de invertir tu dinero. Toda inversión conlleva riesgos, y las rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras. El valor de los metales, como el oro o la plata, puede fluctuar al alza o a la baja en función de las condiciones del mercado. Antes de tomar cualquier decisión de inversión basada en información obtenida en esta página o en estos correos, te recomendamos buscar el consejo de un profesional independiente que pueda asesorarte sobre cualquier material que consideres útil. Tú eres el único responsable de tus inversiones y de las decisiones que tomas con tu dinero. En consecuencia, ni Andorrano Joyeria, Andorrano Insider ni ninguno de sus trabajadores serán responsables de las decisiones de inversión que adoptes, ni del contenido de estos correos o de la página web, incluyendo posibles errores, omisiones o falta de actualización de la información ofrecida.
