Buenos días, Insiders:

Nuestra oficina de Valencia lleva abierta desde principios de agosto.

Poquito tiempo.

Pero cada semana entra más gente, nos conocen más y empiezan a aparecer esas historias que llevamos años viendo en nuestras oficinas.

Y ayer apareció una de ellas.

Una persona tenía pendiente recibir una herencia importante.

Había patrimonio de sobra detrás.

Un par de pisos. Acciones. Cuentas. 🏠📈💰

El pequeño problema era que, para poder acceder a todo aquello, primero tenía que liquidar los impuestos correspondientes.

Casi 50.000 euros.

Y había fecha límite:

15 de octubre.

Es una de esas paradojas curiosas del patrimonio.

Puedes tener cientos de miles de euros esperándote al otro lado…

pero para llegar hasta ellos primero necesitas dinero.

Los pisos están ahí.

Las acciones están ahí.

Las cuentas también.

Pero hasta completar los trámites de la herencia, buena parte de ese patrimonio sigue siendo, por decirlo de alguna manera, patrimonio al que todavía no puedes meterle mano.

Y ahí entró algo bastante más sencillo.

Unas joyas de oro que ya tenía.

No lingotes.

No monedas.

Joyas.

Las trajo a nuestra oficina de Valencia, las valoramos y en 24 horas tenía el asunto resuelto.

Casi 50.000 euros de liquidez y un problema menos antes del 15 de octubre.

Y hay otra cosa curiosa en todo esto.

Cuando esas joyas se compraron hace años, alguien pagó mucho más que el oro que contenían.

Pagó el diseño.

La fabricación.

Las piedras.

El margen de la joyería.

Los impuestos.

Todo eso que siempre explicamos que hace que una joya y un lingote no sean lo mismo.

Y además esas piezas se han lucido.

Se han disfrutado.

Han pasado años.

Normalmente pensaríamos que buena parte de aquel dinero ya hizo su trabajo y desapareció para siempre.

Pero el oro que había dentro seguía allí. 🪙

Y con lo que ha cambiado su precio durante todos estos años, resulta que en muchos casos hoy esas joyas pueden venderse incluso por más dinero del que costaron en su momento.

Después de haberlas llevado.

Después de haberlas disfrutado.

Después de haber pagado diseño, piedras e impuestos muchos años atrás.

No está mal para algo que probablemente llevaba bastante tiempo dentro de un cajón. 😅

Y no, esto no convierte la joyería en oro de inversión.

No es lo mismo.

Pero a veces también sirve.

Porque hay momentos en los que la rentabilidad deja de ser la cuestión principal.

Lo importante es tener algo que puedas convertir en dinero cuando necesitas el dinero.

Ayer había pisos.

Había acciones.

Había cuentas.

Había un buen patrimonio.

Pero había que llegar primero hasta él.

Las joyas hicieron de puente.

Y en 24 horas estaba resuelto.

Un abrazo,

Jesús - Andorrano Insider

PD: Si prefieres que dejemos de hablarte de oro, joyas, herencias y gente que encuentra 50.000 € en un cajón, puedes darte de baja aquí. Prometemos no pedirte el impuesto antes. 😜

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