Buenos días, Insiders,

Robert Kiyosaki, el autor de Padre Rico, Padre Pobre, ha vuelto a sacar la bola de cristal.

Y la bola no venía tímida.

Ha llegado a hablar de oro a $35.000 la onza (≈30.552 €) y plata a $200 la onza (≈175 €) como posible escenario tras “la mayor burbuja de la historia”.

Sí.

Has leído bien.

Oro a $35.000.
Plata a $200.

Un sueño húmedo para cualquier metalero con un par de onzas guardadas.

De esos que te hacen abrir el cajón, mirar tus monedas y decirles:

“Vosotras tranquilas, que igual algún día nos compramos media provincia”.

Pero vamos a bajar un segundo del unicornio.

Porque una cosa es que suene precioso.

Y otra cosa es que mañana vayamos todos en batín de seda diciendo “ya os lo dije”.

Ahora mismo, según el propio artículo, el oro venía de marcar máximos cerca de $5.595/oz (≈4.884 €/oz) en enero y en junio cotizaba alrededor de $4.152/oz (≈3.624 €/oz). La plata llegó a estar por encima de $121/oz (≈106 €/oz) y después cayó hacia la zona de $65/oz (≈57 €/oz).

O sea:

Ha subido mucho.
Ha corregido fuerte.
Y ahora todos buscan una frase que les calme el pulso.

Ahí entra Kiyosaki.

Con su estilo habitual:

🔥 el sistema se rompe
🥇 compra activos reales
📉 espera el giro
🚀 luego viene la subida épica

Y claro, funciona.

Porque es una mezcla perfecta entre miedo, esperanza y titulares que se escriben solos.

Pero la parte interesante no es el número.

No son los $35.000 (≈30.552 €).

Ni los $200 (≈175 €).

La parte interesante es esta:

Kiyosaki no dice “compra como loco ahora mismo”.

Dice que está esperando.

Que mira gráficos.

Que no quiere cazar el cuchillo cayendo.

Que prefiere ver señales de giro antes de entrar con más fuerza.

Y eso, quitando el envoltorio de gurú con megáfono, tiene bastante sentido.

Porque aquí está la trampa:

Cuando el oro sube, todo el mundo quiere oro.
Cuando la plata vuela, todo el mundo descubre que “siempre le gustó la plata”.
Cuando corrige, de repente ya no era inversión. Era un error.

El precio manda demasiado sobre la cabeza.

Y en metales físicos eso es peligroso.

Porque el oro y la plata no se compran para mirar la pantalla cada 17 minutos.

Se compran para otra cosa.

Para proteger patrimonio.
Para diversificar.
Para tener algo fuera del ruido.
Para dormir un poco mejor cuando el papel empieza a oler raro.

Luego ya vendrán los titulares.

Que si oro a $6.000 (≈5.237 €).
Que si oro a $35.000 (≈30.552 €).
Que si plata a $200 (≈175 €).
Que si mañana todos millonarios y pasado mañana jubilados en Formentera.

Puede pasar de todo.

Pero el plan no puede depender de una frase viral.

Ni de Kiyosaki.

Ni de Goldman.

Ni del cuñado que “lo vio claro” después de tres reels.

El plan tiene que ser tuyo.

Con cabeza.

Con cantidades que puedas asumir.

Con horizonte largo.

Y sin convertir cada predicción en una religión.

¿Sería bonito ver el oro a $35.000 (≈30.552 €)?

Bonito no.

Sería para ponerle una placa a la caja fuerte.

Pero hasta que eso ocurra —si ocurre—, mejor no confundir humo con estrategia.

El metal físico no necesita promesas imposibles para tener sentido.

Le basta con algo mucho más aburrido.

Y mucho más potente:

seguir ahí cuando todo lo demás se tambalea.

Un abrazo,
Jesús - Andorrano Insider

P.D. Si algún día el oro llega a $35.000 y la plata a $200, prometo escribir este mail en albornoz dorado. Mientras tanto, si quieres darte de baja, puedes hacerlo al final del email. Pero piénsatelo: abandonar justo antes del albornoz sería bastante triste.

La información contenida en estos correos electrónicos tiene un carácter exclusivamente informativo y educativo, y en ningún caso constituye asesoramiento financiero ni una recomendación de inversión. Es muy importante que realices tu propia investigación y desarrolles tu propio criterio de inversión, teniendo en cuenta tus circunstancias personales, antes de invertir tu dinero. Toda inversión conlleva riesgos, y las rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras. El valor de los metales, como el oro o la plata, puede fluctuar al alza o a la baja en función de las condiciones del mercado. Antes de tomar cualquier decisión de inversión basada en información obtenida en esta página o en estos correos, te recomendamos buscar el consejo de un profesional independiente que pueda asesorarte sobre cualquier material que consideres útil. Tú eres el único responsable de tus inversiones y de las decisiones que tomas con tu dinero. En consecuencia, ni Andorrano Joyeria, Andorrano Insider ni ninguno de sus trabajadores serán responsables de las decisiones de inversión que adoptes, ni del contenido de estos correos o de la página web, incluyendo posibles errores, omisiones o falta de actualización de la información ofrecida.

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