Buenos días Insiders.

Domingo de historietas, ¡me encanta!

Imagina que estás en Anatolia, año 1303. No en un mapa: aquí. Polvo en la garganta, botas rotas, y un campamento sin épica. Hombres que comen rápido, afilan hierro y duermen poco.

En medio está Roger de Flor: ex templario, marino, mercenario con cerebro. No vende destino: vende trato. Y lo que trae a Oriente es su obra: la Compañía Catalana —almogávares y veteranos duros—, contratados por Bizancio cuando el Imperio ya no podía defender Asia Menor con lo suyo.

La oferta es clara y universal: metal. Oro con prestigio, plata que no necesita traducción. Roger firma…

Esto no es una guerra lenta. Es una cuchillada. Llegan, rompen, persiguen, vuelven. Levantan asedios, recuperan plazas, deshacen fuerzas superiores. Y antes de que te dé tiempo a entenderlo, el campamento celebra a su manera: no con himnos, con monedas cayendo en un saco.

Y hay un detalle que se te queda grabado: antes de cargar, golpean las armas y gritan “Desperta ferro!”. Suena a aviso y a amenaza a la vez. Como si el hierro se despertara con hambre.

Pero el éxito crece… y en Constantinopla el éxito da miedo. Un general occidental, con tropas fieles y dinero circulando, deja de ser “un aliado” y empieza a ser un incendio potencial.

Y entonces empieza lo de siempre: pagos tarde, promesas con asterisco, límites nuevos. El campamento se enfría. Se nota en el aire.

Hasta que llega la invitación: una recepción “de honor” en Adrianópolis. Suena a medalla. Pero es el cierre.

En 1305, en esa recepción, asesinan a Roger de Flor. Una decisión fría: “cortamos la cabeza y se acaba el problema”.

Solo que la cabeza no era lo único que mandaba.

Lo que viene después no es duelo: es factura. Sus hombres convierten su muerte en bandera y el impago en motivo. Y eso tiene nombre: la Venganza Catalana. Años de golpes, saqueos, confiscaciones. La guerra convertida en cobro.

Regla simple: cuando el metal deja de llegar… la autoridad deja de existir.

Y para entender la huella: siglos después, en zonas de Grecia y los Balcanes, a los niños se les sigue diciendo “a dormir, que vendrán los catalanes”, como aquí decimos “que viene el coco”. Imagínate lo que tuvo que pasar para que una compañía mercenaria se quedara viviendo en esa frase.

Nos leemos el próximo domingo,
Jesús — Andorrano Insider

PD: Si algún día te apetece darte de baja, puedes hacerlo al final del email. Prometo no gritar “Desperta ferro!” en tu bandeja… y mucho menos a las 6:13 😄

La información contenida en estos correos electrónicos tiene un carácter exclusivamente informativo y educativo, y en ningún caso constituye asesoramiento financiero ni una recomendación de inversión. Es muy importante que realices tu propia investigación y desarrolles tu propio criterio de inversión, teniendo en cuenta tus circunstancias personales, antes de invertir tu dinero. Toda inversión conlleva riesgos, y las rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras. El valor de los metales, como el oro o la plata, puede fluctuar al alza o a la baja en función de las condiciones del mercado. Antes de tomar cualquier decisión de inversión basada en información obtenida en esta página o en estos correos, te recomendamos buscar el consejo de un profesional independiente que pueda asesorarte sobre cualquier material que consideres útil. Tú eres el único responsable de tus inversiones y de las decisiones que tomas con tu dinero. En consecuencia, ni Andorrano Joyeria, Andorrano Insider ni ninguno de sus trabajadores serán responsables de las decisiones de inversión que adoptes, ni del contenido de estos correos o de la página web, incluyendo posibles errores, omisiones o falta de actualización de la información ofrecida.

Keep Reading

No posts found